CategoríaCuentos

Historias de conejos

H

Autor invitado: Abraham Vodnik

Con todo el amor y el agradecimiento de nuestros días.

“… y cuando te hayas consolado (uno siempre termina por consolarse),

 te alegrarás de haberme conocido.”

-A.Saint-Exupéry.

Esta no fue la primera vez que nos acercamos, lo habíamos intentado antes, jóvenes y entusiasmados pero lo suficientemente sensatos para reconocernos aún torpes. Y siendo honesto, no esperaba encontrarla una segunda vez. Temerosos y discretos, nos fuimos acercando despacio con la intención de reconocernos y entender las necesidades de cada uno. La observo bailar y en cada gesto descubro canciones escondidas que resuenan entre los pliegues de su sonrisa.

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Buenos Días

B

¿Has visto la primera gota de rocío de la mañana? – Era la pregunta que asomaba por mi cabeza, pero que, en ese momento, mis labios se negaban a pronunciar. Ella siempre dormía dándome la espalda, dejando que sus hombros desnudos escapasen del manto protector de las sábanas de su cama; esos hombros desnudos que exponían parcialmente la constelación de pequeñas pecas que nacía desde su espalda. Era por esta forma en que dormía por lo que casi siempre me resultaba imposible saber con total certeza si se encontraba sumida en un sueño o si, por el contrario, ya estaba despierta, sintiendo mi mano derecha acariciar su piel desnuda por debajo de las sábanas. Y aun despierta, ¿estaría pretendiendo dormir, porque no existía razón suficiente para despertar? ¿Qué tal si despertaba y mis dedos dejaban de dibujar aquellas tímidas líneas sobre su pierna?

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The Darkest Day

T

All flights cancelled, flying tomorrow. Duncan.

Los muchachos y yo caminábamos por la pista del aeropuerto de Munich, de vuelta a nuestro Airspeed Ambassador. Era una de esas heladas tardes alemanas en las que todo lo que uno quiere es regresar a casa, besar a la esposa y descansar un ratito. Treinta y ocho personas caminábamos por tercera vez por aquella pista, siendo la más reciente aquella en la que regresamos del avión a la sala de espera, hace tan sólo quince minutos. Sería la tercera que vez intentaríamos despegar. Tercer intento, carajo. (más…)

Verde Carmen

V

M. C. M. V.

A Carmen nunca le había gustado salir a jugar con los demás niños. Su mamá la obligaba a salir al jardín todas las tardes. Ella se quedaba sola en el extremo más alejado del jardín, mirando el cielo. No importaba si el día estaba nublado, lluvioso o soleado, ella se le quedaba viendo como si estuviera a la espera de un amigo de toda la vida.

Para los niños Carmen era un ser extraño, que no entendían y, por su puesto, no era digno de su tiempo ni de su compañía. Miraban de lejos a la niña parada en un extremo del jardín con la cara hacia el cielo, con una mezcla de envidia, recelo y compasión. Rechazaban a Carmen como algo ajeno a su mundo, como una bella estampa de su niñez para rememorar cuando fueran mucho más grandes, pero no como alguien con quien quisieran compartir. (más…)

La 121

L

Autor Invitado: Abraham Vodnik

“…me obliga a escribir lo que escribo con

una absurda esperanza de conjuro…”

Silvia.

– J. Cortázar

 

Nueve pesos. Tengo que pagar nueve malditos pesos para subirme a esos camiones que los manejan horrible. Y por si no fuera suficiente, debo caminar hasta la parada anterior porque es muy común que los choferes decidan no detenerse en la parada que está saliendo del campus. ¡Cómo los odio en verdad! Pero eso no me es importante por ahora. Lo que me preocupa es que ella está sentada en la segunda fila pegada a la ventana y yo estoy de pie algunas filas más atrás. No tengo la menor idea de quién es o si es que toma este autobús hacia el centro todos los días, sólo alcanzo a ver en dónde se sienta mientras, resignado, avanzo por el pasillo del camión por efecto de la gente que sigue subiendo. Debo hacer algo.

Hoy salí especialmente tarde del laboratorio. Me preparaba para guardar mis cosas cuando un desinteresado proceso de clicks y tecleos me condujo a nueva bibliografía que no había considerado antes: debo actualizar mi base de datos y referencias una vez más. Pongo un poco más de agua dentro de la cafetera, aprovecho el respaldo de la silla para estirarme y me preparo para trabajar un par de horas más. El sol termina de esconderse mientras yo pongo una nueva lista de reproducción. (más…)

El sueño de Javier

E

Lo que estoy por contarles ha sido uno de los secretos mejores guardados de San Pablo el Chico, sucedió hace cincuenta años y todos los habitantes prometimos guardar silencio y olvidar todo lo ocurrido. Casi todos han muerto y los que quedamos nos hemos acostumbrado a la idea de que todo fue un mal sueño. No me queda mucho tiempo, no me siento bien. Contar esto que ya no sé si es una anécdota o un sueño es algo que he querido hacer desde hace décadas, ustedes serán quienes decidan si es uno de los secretos mejor guardados de San Pablo el Chico o un sueño colectivo más. (más…)

Vida Diaria

V

Quizá ella nunca supiera, con entera certeza, qué era lo que estaba buscando. Despertaba cada día con la necesidad de llenar ese vacío que se agolpaba en su garganta; cargando la melancolía a cuestas. El amanecer siempre traía consigo la resaca como un nimio rastro del intento de autodestrucción de la noche anterior. La dialéctica de la auto-preservación y el ridículo intento de llevar nuestros límites al extremo. Cuando la propia existencia se queda sin un sustento que nos impida comprobar y estar completamente seguros de la propia mortalidad, ¿dónde podemos refugiarnos?

Ella pensaba todo esto mientras tomaba un plato de cereal en su cama. La ligera luz de la tarde se escurría entre las persianas de su recamara, rozando, delicadamente, la piel desnuda de su espalda. Se apresuraba a terminar el cereal, pues odiaba que este se aguadara con el breve pero letal paso del tiempo.

Se levantó para asomarse por la ventana. (más…)

Cuatro o cinco historias

C

[3:21 AM, 6/12/2016] Cons ojos bonitos: Estoy cansada, esta semana no he parado, no puedo con tanto curro, ya quiero que sea finde para vernos.

[3:25 AM, 6/12/2016] Juanjo: ¡Lo sé! Yo estoy trabajando en un proyecto que seguro molará un montón. Tengo que contaros más de él, te amo.

Erase una vez, una princesa que tras varios intentos fallidos buscando a su príncipe azul, se empeño en encontrarlo; o bien, ansiaba ser encontrada, o en su defecto sólo quería salir con cualquiera que le pareciera atractivo, o en su defecto ligeramente atractivo o bien que tuvieran algo en común. Bajándose todas las aplicaciones que que encontró en el reino, Tinder, Happn, adopta un tío, Lovoo… Se empeñó en su meta.

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[3:40 AM, 6/12/2016] Cons ojos bonitos: ¡Cuéntame! ¡No me dejes así! Qué poca ¡yo te amo más!

[3:40 AM, 6/12/2016] Juanjo: Jaja es un proyecto que involucra a Diana, ¿te acuerdas de ella?

[3:42 AM, 6/12/2016] Cons ojos bonitos: ¡Claro!.. Tu amiga la loca… ¬¬ ¿qué con ella? (más…)

Simbiosis

S

No era broma. La mirada de Carlos me lo decía, lo que acababa de decir era completamente cierto. Estaba muerto.

-¿Cómo?
-Me pasé con la coca.
-¿Cocaína? Carlos, ¿qué pedo?
-Me vas a decir que tú nunca…
-No, yo sí, pero no me morí por eso.

Caminamos por los pasillos angostos del lugar, Carlos siempre atrás de mi, por lo que tenía que voltear de vez en cuando mientras platicábamos. En las paredes había cuadros, todos de Van Gogh y Miró. Carlos se detenía a mirarlos.  (más…)

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