CategoríaPoemas

Altatú

A

 

A veces me basta la duda

para recordar que mil veces

hemos sido y seremos.

 

Estoy hablando

de cuando te siento lejana

y miro la soledad circundante,

y no estás en el chat,

y la maquinita que trae tus cartas

anda quieta y serena.

 

¿Cómo no prepararme

para tu continua llegada?

Si me levanto y hago mi día,

y la rutina se afianza,

y la lista de pendientes trabaja.

 

¡Eres todo y todas y nada

y el amor que destruye

a la ilusión que separa!

 

Dime, ¿quién puede quebrarte?

 

Y yo respiro y no hago

más que pensarte.

 

Y yo te miro a través

del velo de imaginarte.

 

Y las verdades acuden a mí

y las mentiras una a una se incendian.

 

Delante caminas tú

y los inviernos ya nunca me pesan.

 

Breves notas sobre un dios mujer

B

Si existiera un dios,
preferiría que fuera mujer
Edel Juárez

Si existiera un dios
me gustaría que fuera como tú,
y que se hiciera a sí mismo
a tu semejanza.

Que fuera un dios
como tú eres mi amiga,
y que me diga, y me batalle,
y me necee, y me contradiga.

Y que me haga sentir
como si fuéramos parte
de una misma cofradía.

Que ante mis constantes halagos
me tratara de convencer
de que yo también puedo volar.

Que ante mis constantes temores
se anidara en mis sombras
con su asombro luminiscente.

Que me llame y me cuente
que su día estuvo rancio,
que le miraron feo en el trabajo,
que se trabó otra vez la impresora
y que no supo cómo llenar un excel.

O que le llame y le pregunte,
¿cómo estuvo tu examen?,
y que me conteste: “decente”,
recordándome el universo
de calificativos que existen
más allá del común bien.

Que me vea y me diga
que la vida no le hace mucho sentido;
mostrándome que también guarda
sus dudas sobre nuestra existencia.

Y que me deje consolarle,
que mis seguridades le invadan,
para sentir que incluso uno mismo
tiene algo qué dar a tan alto ser.

Y si existiera ese dios
claramente sería mujer;
aunque Edel tenga razón
y yo no supiera qué hacer.

 

19

1

Como cualquier tragedia, nos tomó por sorpresa.

El caminar por la oficina,
el crujir de los cristales y ventanas.
Sentir que el mundo se inclina;
que la rotación se pronuncia hacia la derecha.
Quizá sí me fui un poco de lado,
o, a lo mejor, es lo vago del recuerdo.
Las caras incrédulas,
las preguntas sin respuesta inmediata.
Mirar esos ojos que se cuestionan hasta lo más profundo:
¿por qué lo imposible nos toca el hombro? (más…)

Uno que otro poema

U

Tengo

Tengo nervios…

Tengo nervios de tus ojos miel,
nervios de sentirte cerca,
de pensarte, extrañarte y adorarte.

Tengo nervios de tu piel,
Que mire tus ojos al tenerte cerca,
Y sólo piense en quererte.

No lo voy a negar,
De paso tocarte, molestarte
Y reír sabiendo lo poco que te molesta.

Tengo ganas de pensarte,
Y que me saques esa sonrisa.
Qué sin darte cuenta,
Cambia mi día, sólo por recordarte.

Tengo curiosidad de leerte,
Nervios de besarte
Y ganas de quererte.

RafaGA.

Y ASÍ

Y así,

Me gusta pensarte,
Me gusta escribirte.
Sonreír…
Leerte y volver a sonreír.

Y así,

Frente a la pantalla luminosa,
Un sin fin de imaginarios y posibilidades,
Dichosos en un moloch de ansia,
Invaden mi mente, corazón y debilidades.

Y así,

El miedo de decirlo,
Miedo a confesarlo,
Miedo por abrir las heridas de amor
Que suelen tener tanto ardor.

Y así, amor secreto
Amor olvidado
Amor de amigos
De lo que podría ser y sueño es.

RafaGA.

Diálogo 1: Flores

D

Desde que vivo en Mérida, me he visto hipnotizada por la belleza que hay en los brotes de color, muchas veces inesperados. Saliendo de una banqueta, haciéndose camino a través de una reja o en las copas de los árboles, las flores no fallan en detener mi camino para mirarlas.

Humana al fin, las quiero mías y la única manera que encuentro en la que no tengo que matarlas es con una cámara; sin embargo nunca logro capturar la gracia con la que reciben el viento. La naturaleza del arte es intentar expresar en imagen, sonido o movimiento lo que la Naturaleza puso en materia y energía frente a nuestros ojos.

Este es un ejercicio personal en tributo a las flores,  intentando entablar un diálogo entre 3 disciplinas diferentes: fotografía, pintura y literatura. Las pinturas son de diferentes artistas como Monet y Van Gogh, el poema es de Kahlil Gibran y las fotografías son mías.

@kathyarosas
van gogh, flowers, irises, painting
Van Gogh
I am a kind word uttered and repeated
By the voice of nature;
I am a star fallen from the
Blue tent upon the green carpet.

 

flowers, andy warhol
                                                                              Warhol

I am the daughter of the elements
With whom Winter conceived;
To whom Spring gave birth; I was
Reared in the lap of Summer and I
Slept in the bed of Autumn.

At dawn I unite with the breeze
To announce the coming of light;
At eventide I join the birds
In bidding the light farewell.

The plains are decorated with
My beautiful colors, and the air
Is scented with my fragrance.

As I embrace Slumber the eyes of
Night watch over me, and as I
Awaken I stare at the sun, which is
The only eye of the day.

I drink dew for wine, and hearken to
The voices of the birds, and dance
To the rhythmic swaying of the grass.

I am the lover’s gift; I am the wedding wreath;
I am the memory of a moment of happiness;

I am the last gift of the living to the dead;
I am a part of joy and a part of sorrow.

But I look up high to see only the light,
And never look down to see my shadow.
This is wisdom which man must learn.

Song of the Flower, Khalil Gibran

Hasta aquí

H

«Nacida en todos los sitios

en donde pongo los ojos»

— Vicente Huidobro

Aquí sentado

en el pasillo del pliegue

o bucle que trae,

uno a uno,

a tus simulacros;

 

aquí en las sombras

de la incertidumbre

de no ver más allá

de mi nariz;

 

aquí en donde las canciones

me traen tu aroma

(aun sin conocerte)

y puedo mirar a contraalmohada

e imaginarte.

(más…)

Saberte Todo

S

No hay mucho que hacer cuando llega la pregunta mayor, aquella que se queda detrás de la mente, ansiosa por ser respondida. Arrogante de gestos por saberse imposible; el aleteo de una mariposa parece minúsculo e insignificante y bien pudiese ser un recordatorio de lo efímero y maravilloso del instante. Las palabras no son suficientes para describir el soplo del viento, la luz detrás de las nubes, el polvo en los pies por las noches.

¡Cuánto sabor en las impertinencias, esos errores tan satisfactorios! Qué rico el canto de los pájaros a las 8 de la noche y qué rica la lluvia helada al caer la tarde. ¡Cuánto saber en la enredadera que se adapta rebelde a la pared! ¿Que si existe Dios? ¿Qué importa? Exista o no el sabor del café no cambia, la piel erizada por la nostalgia de una canción se mantiene, el mundo sigue vibrando dando la ilusión de girar.

Qué vacía la vida sin ayuda del amor universal, sin la presencia de la infinita y omnipotente conciencia. ¡Qué tranquilidad ser energía, qué vigor saberte electricidad! Qué santa divinidad saberte Todo… ¡y Todo, es Mucho!

Tanto de aquel Todo y no se sabe nada.
La información explota abrumante.
Estamos obligados a encontrar esa chispa adecuada;
regalamos nuestra vida buscando ese instante.

¿Cuál es la pregunta única por resolver?
¿Cuántas sobras habrá que remover?
¿Qué tan profundo escarbar?
¿Debo quedarme callada o gritar?

Pido al Universo una respuesta, ilusa.
¡Quiero por fin entender la fuerza del olvido!
Mientras tanto la Tierra sigue sonriendo en Flores
Y yo encuentro en cada brote el perdido Sentido.

Existir al parecer es no darse cuenta.
Hay que Saberse Todo y Todo es mucho.
Cuando Tú me hablas, callo y escucho;
Te siento y con cada beso mi Fe aumenta.

La Magia comienza a aplastar mi Ciencia.
Nada tiene sentido, Nada importa.
Ya no hay lugar para la ociosa tibieza.
Ya no hay excusa y el Tiempo se acorta.

Sobre ella y un simio misógino

S

A ella la agredieron,
la señalaron y molestaron.
¡Oh, qué valientes los hombres
que creen que la mujer
siempre es el eslabón débil!

Pero ella es toda mujer
y en lugar de brazos
la vida le dio dos alas,
y aleteó así hasta elevarse
por encima de sus adversarios.

Mirad esa nube, esa ave,
ese puntito rosado.
¡Es la que vuela!
¡Oh, mujer voladora,
llévanos a todos contigo!

Y entonces ella me preguntó,
¿qué será de nuestro futuro?
Se le veía la preocupación
de que el simio que la agredió
pudiera hacernos daño algún día.

Y yo aquí, otro hombre más
con dos pesas por piernas
y mirándola con la cabeza hacia arriba.
¿Qué será de tu futuro y el simio?
¡No mames, mujer, tú vuelas!

Categorías