Tagpoesía

Diálogo 1: Flores

D

Desde que vivo en Mérida, me he visto hipnotizada por la belleza que hay en los brotes de color, muchas veces inesperados. Saliendo de una banqueta, haciéndose camino a través de una reja o en las copas de los árboles, las flores no fallan en detener mi camino para mirarlas.

Humana al fin, las quiero mías y la única manera que encuentro en la que no tengo que matarlas es con una cámara; sin embargo nunca logro capturar la gracia con la que reciben el viento. La naturaleza del arte es intentar expresar en imagen, sonido o movimiento lo que la Naturaleza puso en materia y energía frente a nuestros ojos.

(más…)

En blanco

E

No sé qué me pasa, la hoja en blanco me aterra. Antes llegaba a ella sin miedo, agarrando fuerte la pluma; insegura de lo que resultaría, pero confiada en que de algo valdría la pena. Así fuera un poema sin rima o una historia sin pies ni cabeza al menos había tatuado letras en el papel. Hoy, y desde hace unas semanas, estoy paralizada. Quise escribir sobre el fin de la primavera. Intenté poner en tinta mi huraño comportamiento al re-conocer la ciudad donde nací o la melancolía de regresar a la ciudad a la que hoy llamo casa. No lo logré. Las palabras se quedaban atoradas detrás de mi garganta y lo único que lograba escupir eran estúpidas metáforas sin sentido y analogías tan simples que creí haber retrocedido una década en mi uso del lenguaje. Lo único que he podido escribir es un diario y las únicas letras con las que he podido mantener una relación sana y productiva son con las de los libros que he leído.

Me dicen que no me presione, que hay épocas donde uno simplemente no habla. El problema es que para mí escribir es la manera que tengo de intentar entender el mundo, mi universo. Últimamente no entiendo nada. Lo último que escribí fueron 3 poemas para alguien que me enseñó que la distancia son sólo kilómetros, que el amor no se mide por el contacto cuerpo a cuerpo, sino alma con alma. Una de mis historias favoritas, que llegó a su fin. Después de él me quedé en blanco.

Ciudad de MéxicoCiudad de México, mayo 2017

Tragicatura

Si me quedo en el erotismo lírico de tu desnudez,
me tardo la vida.
Es como una adicción de caricatura y novela,
una especie de tragicatura.

El techo yace sobre nosotros inerte,
nos detiene en medio del vuelo.
Cada vez que voy a escapar termino en el suelo;
me pregunto cómo saldrá el sol y seguiré sin tenerte.

No existe planificación sin excusa ni vicio,
yo no veo libertad probable ni fin a este juicio.
Me cae la mañana pensando en quién sabe qué mierda,
Vuelvo al mar y es así como me mantengo cuerda…

Aspirations

how am i supposed to feel
when everything i can achieve to be,
is nothing short of magic to him
just not enough to try it?

sometimes i think i’m nothing but
a shoulder to hold weary tears,
little more than a pair of ears,
not the receiver of his goodnight kiss.

never called love:
at least not his.
just a stop to take a piss,
a lookout to smoke a bit,
a postcard on a road trip…

never called home!
at least not his…
not anyone’s,
not here.

Asíntota

Aún de repente siento
una brisa en la oreja.
Me recuerda a tu aliento,
me hace añorar tus dientes.

El insomnio, lleno de preguntas.
No hay respuestas que me quiten la sed.
Un rayo de luz entre tu ciudad y la mía
se dibuja en mi mente cuando cierro los ojos.
Como si pudiera tocarte con el alma desde lejos;
suspiro.

Dibujo letras con toda la intención de que las leas,
porque de algún modo sé que las sientes;
específicamente en la espalda cuando piensas en mí
(me gusta imaginar que lo haces)

Quise hacerte canción ignorando el ruido.
Te convertí en sueño y te quedaste dormido.
Quise hacerte poema pero me vino breve.
Quiero hacerte mío, pero no se puede.

Me gustaría despedirme de manera apropiada,
darte un beso en cada mejilla y tomar tu mano,
aguantar en la garganta el nudo, no pasa nada.
Nos encontraremos más adelante, o no.

 

 

 

Prisas

P

Por darle tiempo al tiempo se nos va la vida.
El tiempo no existe.
No existe el tiempo.
No corre ni se detiene, no cura heridas.

El reloj mide ansias, acuerda citas.
Da sentido a la existencia de una batería.
Medir el tiempo no sirve para nada.
Para nada sirve si no está usted en la ventana.

Vivir como si uno se estuviera muriendo.
¿Importa qué tan rápido eso esté sucediendo?
No existe ahorita ni al rato ni la próxima semana.
La prisa por sentir a la esperanza le gana.

Desayunar a las tres o tomar el té a las doce.
Empezar la jornada a las nueve o a esa hora terminarla.
No importa el número, ¿qué es una hora?
Me interesa poco cuándo pero le ruego que corra.

Pensar en fechas es pensar en vano.
Si va a venir, venga, no la soporto lejana.
Algún día, algún día… ¿con sus promesas yo qué gano?
Se detendrán las manecillas, seré yo el de la ventana.

Dos para la una

D

UNO

Observar la luna no es asunto sencillo, 
quieres enfocarla pero tu mente la difumina.

La luna lo nota y sin hacer mucho alboroto,
se dirige a ti y te pregunta:
‘¿Soy yo, esta luna, la única que te ilumina?’

¿Cómo mentirle?
Aún buscas el brillo de la otra luna,
aunque parece que se quedó en otro planeta.


¿Qué habrá sido de ti? Tú, de la sonrisa torcida.
Mi cómplice, mi luna llena, la única que me ilumina.
Escondida en mis manías  y en mis ademanes,
me gusta pensar que vives entre la estrellas.
Cuando aquí estabas solo había luz,
luego hubo sombra y luego nada.



DOS


Si se te ofrece y te dan ganas, te confieso, 

puedo ser yo de tu boca un anhelo.

Si quieres reír hasta llorar, dime cuándo.

Reiré y lloraré, pues soy tu cómplice.

¿No sabes a dónde ir? Soy sincera:

puedo ser de tu mano una guía.

Por la noche, si te pierdes, mira al cielo.

Soy yo quien te va a mostrar el camino .

Dele su boca y permítase el anhelo.
Deje que crezca la complicidad a risa y llanto.
Sígala y déjese guiar a cualquier otro lado,
piérdanse, encuéntrense, que vida solo es una.

Déjate llevar por esta nueva luna.

K. R.

Categorías